jueves, 27 de noviembre de 2008

Del libro: "En la luz de mi sombra"

Dicen que soy

“Viajo sobre el sol de las montañas,
aspirando llegar hasta mis mares”.

Dicen que soy el último romántico,
de los que ya no viven sin engendrar suspiros.
“Que soy obsoleto en el nuevo mundo.”
Dicen que soy un trepador de nubes,
escalando en el misterio de la lluvia.

Un contador de estrellas en el invierno crudo.

martes, 25 de noviembre de 2008

Imagenes de la 25 Feria Internacional del libro




cheveremiami.com agradece el apoyo brindado en la 25 Feria Internacional del libro de Miami.

Fue un gusto participar junto a cheveremiami.com...

domingo, 23 de noviembre de 2008

El alma


El alma.

Estaba sumergida
en el silencio
que las rosas provocan,
cuando la lluvia se ausenta.

Estaba sin olor a vida;
sin raíces y sin tierra.

Estaba muerta.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Incauta melodía


Incauta melodía.

Yo no pretendo ser bandera
de alta alevosía
en la trinchera hueca de sacos desgranados.

Solo quiero ser la voz
que apague proyectiles
limpiando los cristales de infancia prematura.

Dejar un verso entre columnas de humo
que alimenten palomas
para que llegue el mensaje.

Yo no pretendo ser más de lo que soy,
en mi anhelo absurdo de incauta melodía.

martes, 18 de noviembre de 2008

Yo no quiero


Yo no quiero

Este amor a pedazos
que se corta en cada esquina.

No lo quiero.

Se hace hilo de seda frágil,
de suela usada del zapato guardado.
Ese amor sin miradas
con la espalda oculta entre sombras lejanas.

No lo quiero.

Ese amor de murmullos
sin voz transparente de un único lenguaje.

No lo quiero.

Esa distancia marcada
entre tu cama y la mía.

No la quiero.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Distancias.


Distancias.

Pueden mis ojos descubrir y sin embargo no ven. Miran en su altura una línea oblicua, y sin embargo es recta. Parpadean en la noche conciliando un sueño que no existe y sin embargo es la mañana que descubre el día.
Me entrego en pequeños sorbos para aquellos que beben mi nostalgia y me encuentro ante cientos de ojos que se cierran entre pestañas adversas.
Yo estoy allá... en la máxima altura que provoca la ignorancia, donde el grito se funde con la espada y el dolor se siembra en la distancia.




lunes, 10 de noviembre de 2008

Aire Ausente



No sé porque hoy no vuelan las palomas.
Se esconden de mí y del universo oscuro.
Sumergen sus alas en el agua sin luz encerrada en el estanque.

Las palomas tienen miedo.
Cierran los ojos y enmudecen el pico,
se amarran con cintas que parecen sogas,
y se niegan a volar en busca de la altura.

La niña llora en un patio desolado,
donde no crecen las espigas de las flores.

Hay un solo bombillo que se mece decadente,
con la ligera esperanza de alcanzar al viento.

Pero el viento se resiste a flotar entre las nubes,
y disfruta con el llanto,
y hace mueca a las palomas.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Ya sin ti


Ya sin ti.


Quizás no tuve el tiempo
para olvidar al propio tiempo.

En grises de acero mi voz se quebrantaba.

Férreo el instinto del encuentro.
Y como etérea burbuja,
el silencio
se comía las palabras.

Ya sin ti; ya sin tiempo.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Octubre 22

Hace algunos años atrás... un 22 de Octubre...

Octubre 22

Gris de otoño se proyecta el día
marcando en sus laderas un silencio profundo.

Sobre la mesa un pastel con una vela encendida.
Busco entre viejas fotografías,
y me descubro infantil con un globo en cada mano.

Mi madre, mi padre y mi hermano
rodeando el aura de inocencia ,
que albergaba mi risa contagiosa.

Han pasado varios lustros por encima de mi cuerpo,
y vuelve a ser 22 de un Octubre diferente.

jueves, 9 de octubre de 2008

Octubre 9


A mi amiga Mercedes Saenz


Mi vida va sobre las olas, como la marea con altas y bajas. A veces llegando a la orilla para saborear la arena, otras, entrando mar adentro con el temor de la sosobra y el pánico que producen las profundidades. Pero siempre miro a distancia y veo una luz que me lleva al faro del refugio. A ese faro lo mimo con cuidados extremos( le he llamado poesía) y justo en él, cuelgan los diferentes salvavidas, que me permiten respirar cuando las olas se pronuncian pausadas.

martes, 2 de septiembre de 2008

Septiembre 2

La Doctora

Que sabía ella de abandono, si siempre estuvo rodeada de un tumulto de gentes. Entre hermanos, padres, hijos y abuelos. Su estirpe era heroica y roblezca. Fuerte como un Jiquí . Pasaba los sesenta años y su árbol familiar se mantenía vivo y lozano. Ella era la menos indicada para hablarme de soledades y silencios. Ella estaba ausente del rio de ausencias que corría por mis venas. Y allí estaba yo; con mi traje de flores y mi cartera agazapada entre las piernas, con ese mohín de nerviosismo a flor de labios, moviendo mis pies en circulos estrechos. Mirando de cuando en cuando mi reloj de pulsera para medir el tiempo.¿Y para qué quería yo medir el tiempo?. Si eso era lo que me sobraba. Nada había en mí que pudiera apurarme para compartir con los demás, al no ser mi abundante soledad. Pero allí estaba con mi traje de flores, esperando a ser llamada para la consulta de la sicóloga. La mujer más acompañada y feliz de mundo, escucharía mis miserias.
Aún la recuerdo de niña, cuando estudiabamos juntas. Con sus largas trenzas y su sonrisa colgada detrás de los pequeños espejuelos. Siempre presta a la ayuda ajena, misericordiosa y alegre; agradecida a la vida.
Yo me quedé a medio camino, perdí a mis padres cuando aún la adolescencia no entraba en mis contornos. Mi tio Agustín, se robó mi honra cuando los catorce años se posaban sobre mis hombros. Y luego mi tia Carmen, la esposa de Agustín, lo perdonó, y me tiró a la calle como si fuera una pelota sucia y usada. Y por ellas rodé todo lo que pude, sin abrigos, sin velas de cumpleaños, sin nuevos vestidos, solo con un enorme hueco en el estómago y una enorme soledad.
Hoy cumplo sesenta años de lucha y miseria, de ausencias y tristeza. Hoy dicen que la Doctora dará un diagnóstico de mi actitud mental. Hoy ella decide si voy presa de por vida, o si estoy loca de remate, solo por darle un tiro a mi tio Agustin, ayer mientras mi tia Carmen lo dejaba solo en su silla de ruedas. Ya la vida le había cobrado sus cuentas. Pero faltaba la mía.
Que sabe la doctora de mi inmensa soledad.

sábado, 30 de agosto de 2008

Mi Perfume

Te dejé mi perfume
sobre la mesa de noche,
para que el recuerdo
perdure en las paredes.

LLévate mi esencia
encerrada en un frasco,
pero dejala volar
por todos los rincones.

No dejes nunca
que nuestro amor se muera,
por el egoísmo absurdo
que siembra la distancia.

Yo seré una sombra sin olor;
hasta que tu regreses
devolviéndo mi perfume.

domingo, 17 de agosto de 2008

Detrás de la ventana

sábado, 9 de agosto de 2008

Agosto 9

El sabor de la ausencia.

El tiempo quedó escondido,
detrás de todo aquello que silbaba melodias.
Se hundió en los espacios que acumulan sombras.

Tomó un equipaje resuelto de leyes y teorias;
olvidando sueños y esperanzas.

Señaló en negro un dia cualquiera.
El almanaque dobló las hojas que marcan los minutos.

El tiempo se detuvo en un abrupto colapso;
dejando en mi cuerpo el sabor de la ausencia.

sábado, 2 de agosto de 2008

Agosto 2

Deseo

Siento el deseo de caminar bajo mi sombra,
y saborear cada detalle que nos regala el dia.
Estrechar contra mi pecho la realidad viviente.
Sumergir entre mis calles cuando el sol despunta.

Siento el deseo de buscarte entre mis letras,
y perpetuar tu nombre sobre mi piel marchita.
Remar en cada ola que provoca la distancia,
y alcanzar tu orilla sin engendrar la fantasia.

Siento el deseo pero el tiempo me traiciona,
llena mis horas de minutos falsos;
y la luna no llega para alumbrar las noches.

lunes, 28 de julio de 2008

Julio 28

Elena y la mariposa

De la serie "Cuentos de la abuela"


-¿Tienes un mensaje para mi?
-Lo dejé anoche en el borde de tu ventana.¿ No lo viste?
-No, me levanté muy tarde… y volví a la cama para seguir durmiemdo.
No encuentro lo que buco y todo me sale mal… soy asi…de mala suerte.
-Y la suerte.¿ La buscaste?
-Eso no se busca; ella llega.
-Nada que no se busca, llega .
-¿Y tú como sabes?
-Porque todos los dias salgo a buscar y llego con las alas ocupadas, de alegrias y tristezas, de risas y llantos… pero saturada de experiencias.

La mariposa levantó vuelo y surcó caminos por la puerta abierta. Respiró profundo cuando salió de la oscura habitación de Elena. Dió la vuelta y tocó con sus alas a los cristales de la ventana. Pero Elena ignoró una vez más el llamado y continuó durmiendo.

“ Pobre niña-pensó la mariposa- Si no mira al sol; nunca verá los caminos”

jueves, 17 de julio de 2008

Julio 17

Su nombre estaba humedo, como un poco de agua que sumerge entre las piedras. Sus manos se mecían como hojas arrastradas por el viento. Y su voz era un hilo que se alzaba en la distancia buscando a un papalote. Ya no era ella. Era un montón de huesos perdidos; sin sostén de carne y piel.
Luchó en su momento con la fuerza de huracán , tendiendo su color por diferentes caminos. Hasta que un disparo atravesó su espíritu, y sus alas empinadas se sembraron en la tierra; mirando frente a frente a la realidad triunfante.

Pobre la “esperanza” que acaba de morir entre mis manos.

lunes, 14 de julio de 2008

Julio 14

Fuera de contacto.

No dejes que tu voz se pierda
buscando mi equilibrio.

Mi equilibrio está fuera de mi alcance;
se evaporó en una nube viajera.

Hoy es agua que se arrastra por las calles.
Se introduce sigilosa en el camino perdido.

El almanaque desdobla los dias.
Ni tú ni yo estaremos en contacto.

lunes, 7 de julio de 2008

Julio 7

Yo sabía que su avión estaba a punto de partir. Sabía que su equipaje seria ligero. Dos mudas de ropas , un par de zapato ,ropa interior, un álbum de recuerdos y un libro de poesías.
Ella estaba triste; muy triste .Sus ojos dilataban sufrimiento y su cuerpo se estrujaba sobre una almohada ausente.
Yo la vi sin tocarla, por temor a engrandecer el llanto. Me fui a distancia; dede la otra puerta. La puerta que mi intuición me abría. Yo sabia que volaba la nostalgia y el dolor se aferraba a las paredes.

Yo conozco de ese espacio que se engendra con la ausencia.

domingo, 6 de julio de 2008

Julio 6

Se cortó el día en dos pedazos de azul. Uno tornó un gris oscuro; el otro se mantuvo firme en un trozo de nube sobre aguas cristalinas. El primero me visitó en la mañana y dejó sobre mis zapatos sabor a hiel y a tierra marchita de recuerdos enterrados. El segundo me visita en ésta tarde de domingo, se ha sentado conmigo a negociar el futuro. El dice que hay augurios de esperanzas visitando el picaporte de mi puerta. Yo sonrío (incrédulo). Pero no se porque, algo me dice que debo creer en sus palabras.

Vestiré de verde cuando la noche llegue.