El vacío de tu ausencia.
Sentía el miedo de hablarte,
de escuchar tu voz partida por el centro.
Hecha partículas minúsculas
que no dicen nada.
Por eso me abstuve al silencio,
Me trepé a la cima del árbol;
y me deje caer.
Abajo no había escondrijos,
ni un montón de hojas secas
que equilibraran mi cuerpo.
Abajo solo estaba el vacío de tu ausencia.











